General Motors trasladará la producción del Chevrolet Aveo y el Chevrolet Groove desde China hacia México, donde ambos modelos comenzarán a ensamblarse a partir de 2027 en la planta de Ramos Arizpe, ubicada en el estado de Coahuila.
La compañía proyecta alcanzar una capacidad de hasta 80.000 unidades anuales hacia 2030 en esa instalación. El movimiento forma parte de una inversión previamente anunciada de 1.000 millones de dólares destinada a fortalecer las operaciones de GM en territorio mexicano.
Francisco Garza, presidente de GM México, explicó que la decisión busca reducir la dependencia de las importaciones y aprovechar la infraestructura industrial ya instalada en el país. Sin embargo, la compañía continuará utilizando componentes fabricados en China para el ensamblaje final.

Un cambio motivado por la caída en China y tensiones comerciales
El Aveo actual proviene de alianzas con SAIC y Wuling en China, mientras que la Groove comparte origen con modelos de la marca Baojun. Durante los últimos años, Chevrolet había recurrido a estas alianzas para abastecer mercados latinoamericanos con vehículos de entrada a precios competitivos.
No obstante, la caída de ventas de GM en China y las crecientes tensiones comerciales llevaron a la compañía a replantear su cadena de producción internacional. Reuters también reportó que GM trasladará a Estados Unidos la producción de algunos modelos Buick que antes llegaban desde ese país.
En mercados como Perú y otros países de la región, el Aveo y la Groove se han consolidado como modelos clave dentro del portafolio de Chevrolet por su enfoque urbano y precios accesibles. Por ahora, GM no ha confirmado si las unidades destinadas a Sudamérica también serán fabricadas en México, aunque la estrategia apunta claramente a regionalizar la manufactura y disminuir la dependencia de Asia.