El mercado automotor peruano arrancó 2026 con fuerza. En los dos primeros meses del año se vendieron 41.584 vehículos livianos nuevos, un crecimiento de 36,8% frente al mismo periodo de 2025, según la Asociación Automotriz del Perú. En ese contexto, las marcas japonesas mantienen su relevancia, aunque con un mapa distinto al de años anteriores.
Toyota — 1° lugar general
La historia de siempre, pero con números más sólidos que nunca. Toyota lidera el mercado peruano con una participación del 20,5% en 2025 y en enero de 2026 registró 4.089 unidades vendidas, más del doble que la segunda marca del ranking. Su fortaleza está en la amplitud de su oferta: la Hilux domina las pick-ups con más del 36% del segmento, el Corolla Cross y el RAV4 traccionan los SUV, y el Yaris sostiene el volumen en pasajeros. A eso se suma una red de talleres con cobertura nacional que genera confianza en la posventa, factor decisivo para el comprador peruano.

Suzuki
Presente históricamente en el top 5 peruano, Suzuki enfrenta hoy uno de sus momentos más desafiantes. Mientras en Chile la marca vive su mejor año con el Fronx y el Swift liderando categorías, en Perú ha perdido posiciones en el ranking 2025 frente al avance de marcas chinas y coreanas. Su apuesta sigue siendo la misma: vehículos compactos accesibles y SUV de entrada como el Fronx y el Vitara para competir en el segmento medio.
Mitsubishi
Con 2.655 unidades acumuladas a septiembre de 2024, Mitsubishi mantiene presencia gracias a la L200, una de las pick-ups más reconocidas del mercado peruano. Sin embargo, al igual que Suzuki, enfrenta presión creciente de opciones chinas que llegan a precios más bajos con equipamiento comparable.
Nissan y Mazda
Nissan sostiene su posición con el Versa y el Kicks como modelos de volumen, mientras Mazda mantiene un perfil más selectivo en el segmento medio-alto con el CX-5 y el Mazda3.
El contexto que lo cambia todo
Jetour pasó de la novena posición en 2025 al quinto lugar en enero de 2026, con un crecimiento del 171%. Geely, Changan y JAC también avanzan sin parar. Las marcas japonesas, salvo Toyota, deben renovar portafolio y stock con más velocidad si quieren defender el terreno que construyeron durante décadas.
Japón sigue siendo sinónimo de confianza en Perú. Pero el comprador de 2026 tiene más opciones que nunca, y las está explorando.