Con el invierno llega el aumento de las lluvias y, con ello, las condiciones de manejo se vuelven más desafiantes. La combinación de pavimento mojado, menor visibilidad y distancias de frenado más largas exige prestar atención especial a los neumáticos, un componente clave para la seguridad que suele pasar desapercibido.
Los neumáticos son el único punto de contacto entre el auto y la carretera, por lo que su estado influye directamente en la capacidad de frenar, mantener la estabilidad y asegurar la adherencia, sobre todo en días lluviosos. Aun así, muchos conductores solo les prestan atención cuando surge una falla evidente o es momento de cambiarlos.
Según especialistas de Salfa, distribuidora de marcas como Yokohama, Kumho Tire y WestLake en Chile, mantener los neumáticos en buen estado es crucial durante todo el año, pero en invierno adquieren una relevancia mayor. Unos neumáticos bien cuidados no solo mejoran el control del vehículo sobre superficies mojadas sino que hacen la conducción más eficiente y cómoda.

Para afrontar el invierno y reducir el riesgo de accidentes, los expertos recomiendan cinco hábitos esenciales que contribuyen a prolongar la vida útil de los neumáticos:
- Revisar y mantener la presión adecuada: Circular con la presión incorrecta (mayor o menor que la recomendada por el fabricante) reduce el área de contacto con el pavimento, compromete la adherencia, aumenta el consumo de combustible y fomenta un desgaste irregular.
- Controlar la banda de rodadura regularmente: Aunque la ley exige un mínimo de 1,6 mm de profundidad, los expertos sugieren no esperar a alcanzar ese límite, sobre todo en regiones con lluvias frecuentes. Mayor profundidad mejora la capacidad de evacuar agua y disminuye el riesgo de aquaplaning.
- Realizar alineación y balanceo de manera preventiva: Si el automóvil vibra o tiende a desviarse, puede haber un problema que afecta el confort y acelera el desgaste del neumático. Estas tareas, junto con la rotación de los neumáticos según las recomendaciones del fabricante, ayudan a distribuir el desgaste de manera uniforme y extender la vida útil.
- Seleccionar el neumático adecuado para el vehículo y el uso: No todos los neumáticos cumplen la misma función. Es importante considerar la carga, el tipo de terreno y la frecuencia de uso en ciudad o carretera para elegir la opción ideal.
Desde Salfa enfatizan que elegir el neumático correcto y mantenerlo en condiciones óptimas permite aprovechar mejor sus prestaciones y conducir con mayor seguridad durante todas las estaciones.