La transición hacia el estándar Euro 6, que exige combustibles con un contenido máximo de 10 partes por millón (ppm) de azufre, frente a las 50 ppm permitidas actualmente bajo Euro 4, debía concretarse inicialmente en 2024. Sin embargo, la medida ha sido postergada en varias oportunidades.
Actualmente, la normativa establece que las gasolinas y gasoholes deberán cumplir el estándar Euro 6 desde el 31 de diciembre de 2026, mientras que el diésel B5 tendrá plazo hasta el 31 de diciembre de 2027, con excepciones para las regiones de Loreto y Ucayali.
Petroperú pone en duda el cronograma

La principal preocupación del sector radica en la capacidad de abastecimiento del combustible requerido.
Según la Asociación Automotriz del Perú (AAP), Petroperú aún no estaría en condiciones de cumplir los plazos establecidos. Las adecuaciones de las unidades de hidrotratamiento de la Refinería de Talara recién estarían operativas durante el segundo semestre de 2026 para gasolinas y en el segundo semestre de 2027 para diésel, por lo que existe el riesgo de nuevos retrasos.
En contraste, Repsol, la otra gran refinadora del país, se encontraría mejor preparada para suministrar combustibles compatibles con la norma Euro 6.
La incertidumbre frena la llegada de nuevos modelos
Para la industria automotriz, el mayor problema no es únicamente el combustible, sino la falta de certeza regulatoria.
Karsten Kunckel, presidente de la AAP, ha señalado que diversos fabricantes internacionales ya están retrasando los pedidos destinados al mercado peruano. Muchas marcas producen exclusivamente vehículos bajo estándar Euro 6 y necesitan conocer con anticipación las reglas que regirán en cada país antes de programar su producción y exportación.
En algunos casos, vender vehículos en mercados que aún utilizan estándares anteriores implica realizar procesos de adaptación técnica (retrofit), lo que incrementa costos y tiempos de fabricación.
Ante este escenario, la AAP ha solicitado al Gobierno que la exigencia para comercializar vehículos Euro 6 se postergue hasta julio de 2028, otorgando un plazo suficiente para completar la transición.
Un mercado que vive uno de sus mejores años
La preocupación surge en un contexto especialmente positivo para la industria automotriz peruana.
Durante el primer semestre de 2026, el mercado registró un importante crecimiento en prácticamente todos los segmentos.
Los vehículos electrificados, que incluyen híbridos y eléctricos, alcanzaron 8.285 unidades vendidas, lo que representa un aumento de 86% respecto del mismo período del año anterior.
Por su parte, las ventas de camiones y tractocamiones llegaron a 13.478 unidades, estableciendo un récord histórico con un crecimiento de 42,7%.
En tanto, el segmento de minibuses y ómnibus sumó 2.275 unidades, equivalente a un incremento de 23,2% interanual.
El sector pide una definición rápida
La Asociación Automotriz del Perú sostiene que el Gobierno debe adoptar una decisión en el corto plazo para evitar que la incertidumbre termine afectando el abastecimiento de vehículos nuevos.
El gremio considera que una definición oportuna permitiría mantener el proceso de renovación del parque automotor, impulsar la incorporación de tecnologías más limpias y evitar retrasos en la llegada de nuevos modelos al país.
Mientras tanto, fabricantes, importadores y concesionarios permanecen atentos a la decisión oficial, conscientes de que la implementación de la norma Euro 6 tendrá un impacto directo en la oferta de vehículos disponible para los consumidores peruanos durante los próximos años.