Manejar en Tokio no se parece en nada a hacerlo en Bangkok, y cruzar Suiza por autopista es otra experiencia que recorrer las rutas del altiplano. La diferencia no está solo en el asfalto. Influyen los límites de velocidad, la tolerancia al alcohol, la congestión, la fiscalización y algo más difícil de medir: el respeto con que conductores, peatones y ciclistas comparten la vía.
Por eso conviene separar dos preguntas. Una es cómo se maneja en cada país, lo que llamamos cultura vial. La otra es por dónde se maneja, es decir, la calidad de la infraestructura. No siempre van de la mano.
Los países con mejor cultura vial
El ranking elaborado por la aseguradora británica Compare the Market evaluó 50 países cruzando índice de tráfico, calidad de caminos, límites de velocidad, tasa de alcohol permitida, fallecidos por siniestros y la percepción sobre la conducción en redes sociales. Japón quedó primero con 4,57 puntos, gracias a uno de los límites de alcohol más estrictos del planeta (0,03 g/dl), carreteras entre las cuatro mejores del estudio y la percepción más positiva sobre sus conductores.
Detrás aparecen Países Bajos (4,00), con la segunda mejor red vial del listado y muy baja siniestralidad, y Noruega (3,99), que destaca por su bajo nivel de congestión y registra apenas 2 muertes por cada 100.000 habitantes. Ocho de los diez primeros puestos son europeos.
Los países con peor cultura vial
En el otro extremo, Tailandia cierra la tabla con 2,17 puntos, arrastrada por la tasa de mortalidad vial más alta del estudio. Lo preocupante para la región es lo que sigue: Perú ocupa el segundo peor lugar (2,28), con el índice de tráfico más alto de los 50 países (220,4) y la cuarta peor calidad de caminos.
Sudamérica suma otros dos representantes. Argentina aparece sexta, penalizada por su límite de 130 km/h en autopista, largos tiempos de viaje y altas emisiones. Brasil cierra el grupo en el décimo lugar, con 16 fallecidos por cada 100.000 habitantes y la tercera peor calidad de carreteras del estudio. Estados Unidos y Canadá, pese a su nivel de ingresos, también figuran entre los diez peores.
Mejor cultura vial
Peor cultura vial
Puntaje de 1 a 5 sobre 50 países evaluados. En la columna de peores, el número 1 corresponde al último lugar del ranking general.
Las mejores carreteras del mundo
Para la infraestructura, la referencia más usada es el indicador de calidad de carreteras del Informe de Competitividad Global del Foro Económico Mundial, que califica las rutas de cada país en una escala de 1 a 7 a partir de una encuesta a más de 14.000 ejecutivos. En sus últimas ediciones, la parte alta la dominan economías pequeñas, densas y con alta inversión pública: Emiratos Árabes Unidos, Singapur y Suiza encabezan la lista, con Singapur alcanzando un 6,5 en la medición más reciente.
En Sudamérica, los mejor evaluados son Chile (5,2) y Ecuador (5,1), ambos dentro de los 30 primeros del mundo. Perú, con su vecino del norte bien arriba, queda casi 80 puestos más abajo.
Calidad de carreteras (1 a 7)
Las peores carreteras del mundo
El último lugar global lo ocupa Chad, con 1,9 puntos, y en América Latina la nota más baja es la de Haití (2,1). Completan el fondo regional Paraguay (2,4) y Costa Rica (2,6). Entre los vecinos de Chile, Argentina se ubica en el puesto 96 con 3,3 y Perú en el 108 con 3,0, lo que ayuda a explicar por qué ambos también aparecen entre los peores del ranking de cultura vial: caminos deficientes y conducción riesgosa suelen alimentarse mutuamente.
¿Y el Perú?
El problema peruano tiene dos caras. La primera es la infraestructura, que muestra un país partido en capas. La Red Vial Nacional, que une las capitales de departamento, suma 27.525 km y ya está pavimentada en un 83%. Pero bajando de nivel la brecha se dispara: tres de cada cuatro kilómetros de la red departamental y casi la totalidad de la red vecinal siguen siendo trocha o afirmado.
La segunda cara es el comportamiento. En 2025, la imprudencia del conductor y el exceso de velocidad volvieron a encabezar las causas de siniestros en los registros policiales, seguidos por la conducción en estado de ebriedad. Los usuarios más expuestos, peatones, ciclistas y motociclistas, concentran una proporción muy alta de las víctimas, y los atropellos siguen siendo una de las principales formas de muerte en Lima.
Hay señales de avance, como el sistema de puntos de la licencia de conducir y la mayor fiscalización en carreteras, pero la tasa de mortalidad peruana todavía está lejos de Noruega o Japón. Cerrar esa distancia exige mejorar las pistas regionales y, al mismo tiempo, cambiar lo que pasa detrás del timón.
Qué separa a los mejores de los peores
- Fiscalización constante. Los países mejor evaluados combinan leyes estrictas con controles que efectivamente se aplican, no solo con buenas normas en el papel.
- Límites razonables. Tasas de alcohol cercanas a cero y velocidades máximas moderadas pesan tanto como la calidad del pavimento.
- Infraestructura pensada para todos. Las mejores redes no solo son lisas y rápidas; separan flujos y protegen a peatones y ciclistas.
- Menos congestión. Trayectos más cortos y predecibles reducen el estrés al volante y con él, las maniobras de riesgo.
Los rankings no definen a cada chofer, pero sí muestran dónde está el margen de mejora. En el Perú, buena parte de ese margen depende de decisiones individuales: respetar la velocidad, no manejar tomado y ceder el paso al peatón. Revisa en AutoGuía nuestras guías de conducción segura, mantenimiento y normativa de tránsito antes de tu próximo viaje por carretera.
AutoGuía Perú · Datos: rankings internacionales de cultura vial y calidad de carreteras, estadísticas de siniestralidad 2024 e inventario de la red vial a junio de 2025.