Citroën desveló los bocetos y esbozos que dieron origen al 2 CV Concept, el vehículo que atrajo miradas en el Salón del Automóvil de París 2026 y que la marca presentó como una reinterpretación contemporánea de uno de sus iconos. La firma francesa explicó que el proyecto tomó casi un año de investigación y experimentación con un objetivo delicado: revivir al 2 CV sin copiarlo.
La compañía con sede en Poissy presentó los dibujos el 28 de octubre de 2026. El público redescubrió la inspiración que convirtió al 2 CV en un éxito: la sencillez, la alegría de vivir y una silueta única en el panorama automovilístico. Para los diseñadores, el reto consistió en establecer un diálogo entre el legado y la creación. No debían copiar un icono, sino retomar sus códigos para reinventar un objeto arraigado en el tiempo.
Revivir la leyenda sin copiarla
Pierre Leclercq, director de Diseño de Citroën, resumió la dimensión del desafío. «Enfrentarse al diseño de un nuevo 2 CV es un sueño, pero también un enorme reto. El 2 CV es el automóvil favorito de los franceses y también el modelo más coleccionado del mundo», señaló. Para Leclercq, ninguna otra marca cuenta con un 2 CV en su legado, por lo que no podían fallar.
Reinterpretar el modelo no consistía en reproducir sus formas. Se trataba de recuperar lo que lo hace único: una silueta inmediatamente reconocible, proporciones atípicas, un diseño ingenioso y una personalidad entrañable. Antoine Gaillot-Drevon, responsable de Diseño Avanzado de Citroën, explicó que el Concept 2 CV debía reinterpretar una arquitectura del periodo de entreguerras con ensanchadores de guardabarros y respetar al mismo tiempo la normativa. Para evitar un estilo demasiado retro y por razones prácticas para los clientes, el equipo no incluyó el carenado de las ruedas traseras. La parte delantera debía resultar atractiva sin dar la impresión de ser un juguete.
Los primeros bocetos reflejan esa búsqueda de equilibrio. Los diseñadores exploraron distintas interpretaciones de la silueta, el frontal y los volúmenes, y trabajaron en los elementos que conforman la identidad del 2 CV. El objetivo era dotarlo de una expresión más dinámica y contemporánea, conservando la claridad formal que constituye su encanto.
Detalles que reinterpretan la historia
La investigación no se limitó a las líneas generales de la carrocería. También llegó a cada detalle con la misma exigencia: recuperar el espíritu del 2 CV y darle una nueva interpretación. Pierre Icard, diseñador de exteriores, explicó que el reto del diseño neo-retro consiste en expresar las líneas de un auto ya existente con sencillez, pero reelaborando cada detalle. El equipo humanizó el diseño del Concept 2 CV con el techo de lona que se enrolla manualmente para que el público recupere su mirada infantil.
En el exterior, los faros redondeados y desplazados, el capó estriado inspirado en las primeras generaciones del 2 CV y la línea del techo que se curva hasta el paragolpes trasero retoman los códigos históricos del modelo. Los amplios guardabarros, los flancos limpios y tensos y las llantas de chapa reinterpretadas le confieren una presencia más firme.
Interior sencillo y alegre
El mismo enfoque guió a los equipos de diseño en el habitáculo. Las banquetas, el volante de un solo brazo, el pomo de la palanca de cambios en la consola, la Radioën extraíble y la cesta portaobjetos se hacen eco de la historia del modelo y de su ingenioso enfoque de la vida cotidiana. No se trataba de recrear un interior de época, sino de diseñar un espacio ingenioso y acogedor, sin elementos superfluos.
Andreas Stump, diseñador de interiores, indicó que el diseño interior se inspiró en la funcionalidad y el minimalismo del habitáculo del 2 CV original. En el 2 CV Concept, esa búsqueda de lo esencial se une al confort y al espíritu alegre de los Citroën actuales. El habitáculo da prioridad al espacio, la luz y la cordialidad. Los colores amarillos y blancos luminosos, el estampado de tartán de los asientos, los tejidos acogedores y los numerosos guiños componen un universo fiel al espíritu de libertad y optimismo que hizo del 2 CV todo un éxito.
Madeleine Ternisien, diseñadora de colores, materiales y acabados, explicó que a bordo se respira calidez y luz gracias a los colores y materiales amarillos. El equipo apostó por la nostalgia, por la «magdalena de Proust», con toques beige que recuerdan a la baquelita de los mandos del 2 CV. El trenzado de los materiales es un guiño al mimbre, una artesanía popular y muy francesa.
Emoción con la mirada puesta en el futuro
La fuerza del 2 CV no reside solo en su diseño, sino en la emoción que despierta y en la forma en que ha acompañado la vida de varias generaciones. Esa dimensión profundamente humana es la que los diseñadores quisieron preservar en cada curva y cada detalle. El enfoque no consistió en reproducir los recuerdos, sino en hacer que resuenen con los usos actuales.
Un techo de lona que se enrolla manualmente, asientos acogedores y una tecnología puesta en escena sin ostentación reflejan una visión del automóvil en la que el ingenio está al servicio de la vida cotidiana y el diseño crea una relación emocional con el objeto. La acogida que recibió el 2 CV Concept en el Salón del Automóvil de París confirmó la capacidad del modelo para conmover al público más allá de la nostalgia. Citroën sostiene que un diseño emblemático puede seguir inspirando y sorprendiendo cuando dialoga con la memoria y la innovación.