Redefiniendo Prioridades en la Compra de SUVs
Redefiniendo Prioridades en la Compra de SUVs | Foto: Generada por IA / OpenAI

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La decisión de comprar un SUV chino en Perú ya no se basa únicamente en el precio. A diferencia de hace una década, cuando el costo era el principal atractivo frente a marcas tradicionales, hoy los consumidores peruanos muestran mayores exigencias en tecnología, seguridad, respaldo posventa y opciones electrificadas.

El crecimiento de los fabricantes chinos, especialmente en el segmento de los SUV, ha transformado las preferencias de los peruanos. El 55 % de las ventas de vehículos livianos mensuales corresponde a este tipo de unidades, y las marcas chinas han respondido ampliando su catálogo y ofreciendo opciones cada vez más competitivas.

Según Alberto Morisaki, gerente de Operaciones y Analítica de la Asociación Automotriz del Perú, la percepción hacia los vehículos chinos ha cambiado de forma notoria: la calidad, los acabados y el equipamiento han mejorado sustancialmente. Los SUV se han convertido en los favoritos del mercado nacional, en parte por su versatilidad y capacidad de adaptarse tanto a la infraestructura vial local como a diferentes usos, desde el familiar hasta el laboral o recreativo.

Actualmente, la tecnología dejó de ser exclusiva para las versiones más costosas y ya forma parte de las expectativas de compra. Victoria Alosilla, gerente de Producto de Omoda & Jaecoo Perú, resalta que el perfil del consumidor peruano es hoy mucho más informado y exigente: busca sofisticación, compara fichas técnicas y demanda seguridad activa. Los clientes ahora consultan principalmente sobre el respaldo posventa y el equipamiento tecnológico.

El avance de la conectividad es evidente entre los compradores, especialmente jóvenes, quienes esperan características como pantallas multimedia, integración inalámbrica con Apple CarPlay y Android Auto, cargadores inalámbricos y asistentes de voz, incluso en modelos de entrada. Para muchos, la experiencia interior resulta tan importante como el desempeño mecánico: la cabina es percibida como un ambiente tecnológico que debe ofrecer interfaces intuitivas y conectividad constante.

Otra de las principales demandas actuales recae en la seguridad. Los sistemas de asistencia avanzada a la conducción (ADAS), la cantidad de airbags y las tecnologías orientadas a prevenir accidentes han ido adquiriendo peso en la comparación entre modelos. Marcas como Omoda incorporan un mínimo de seis airbags en todas las versiones para responder a estas expectativas.

Morisaki enfatiza que tras el precio, los factores más valorados por los compradores son la tecnología, el equipamiento y la seguridad, antes reservados para gamas superiores y ahora presentes en el grueso de la oferta china. Además, ya casi el 50 % de los autos vendidos en el país se fabrican en China, incluso bajo marcas japonesas, europeas o estadounidenses, lo que ha disminuido los prejuicios sobre la calidad de manufactura.

Sin embargo, el respaldo posventa sigue siendo un reto crucial. La disponibilidad de repuestos, la red de talleres y la durabilidad de componentes son temas clave en la evaluación antes de la compra. La confianza crece cuando la marca garantiza soporte técnico, atención oportuna y una sólida garantía. En respuesta, fabricantes como Omoda & Jaecoo ofrecen garantías extendidas de hasta siete años o 200,000 kilómetros, superando a muchas marcas tradicionales.

Los consumidores ahora también comparan el costo total de propiedad, considerando no solo el precio de adquisición, sino también la garantía, el mantenimiento y la atención posventa. Otro factor en alza es el interés por los vehículos híbridos y eléctricos. Aunque su adopción en Perú está en etapas iniciales, la oferta se expande y la llegada de nuevos fabricantes impulsa el interés.

Morisaki destaca que las marcas chinas están ganando terreno especialmente en híbridos enchufables y eléctricos puros, y el ejemplo de Chile y Colombia evidencia esta tendencia. Las dudas sobre la vida útil de las baterías persisten, aunque buena parte de ellas se atribuye al desconocimiento. Las marcas buscan disipar estos temores con garantías específicas: Omoda & Jaecoo, por ejemplo, ofrecen ocho años o 160,000 kilómetros para la batería y el sistema eléctrico, además de fortalecer la capacitación de su personal técnico.

Pese a estos avances, el precio sigue siendo un factor decisivo para el comprador peruano. El mercado es sensible al costo, pero el consumidor espera más valor por su inversión y compara atención técnica, seguridad y tecnología. La industria china ha logrado optimizar costos y responder ágilmente a las nuevas tendencias del mercado, lo que les permite ofrecer vehículos equipados y seguros a precios competitivos.

El comportamiento de compra en Perú revela que ya no basta con un precio bajo: tecnología, seguridad y respaldo posventa son las nuevas prioridades. Los fabricantes chinos han entendido este cambio y han fortalecido su propuesta, apostando por la electrificación, mayores garantías y equipamiento avanzado, marcando así el ritmo de la transformación automotriz en el país.